Desalojados por un socavón en Sant Gervasi: el fantasma del Carmel sobrevuela Barcelona

Un nuevo desprendimiento de tierras en las obras de la L9 de metro obliga a evacuar edificios en el barrio de Sant Gervasi, reviviendo fantasmas del pasado.

Imagen de un socavón en un restaurante con presencia de bomberos y policía.
IA

Imagen de un socavón en un restaurante con presencia de bomberos y policía.

Un socavón de ocho metros de diámetro en la calle Teodora Lamadrid, provocado por las obras de la L9 del metro, ha obligado a desalojar 93 viviendas en ocho bloques en Sant Gervasi-Bonanova, Barcelona.

La tensión se ha apoderado de la calle Sant Gervasi de Cassoles, en el número 56, donde un desprendimiento de muro en el interior del restaurante Sant Gervasi ha forzado el desalojo de los edificios 54, 56 y 58. La presencia de Bomberos y Guardia Urbana ha sido constante desde primera hora de la mañana, cuando un socavón en la calle paralela, Teodora Lamadrid, causado por las obras de construcción de la L9, ya había generado alarma. Este incidente ha hecho revivir a muchos, incluidos periodistas que vivieron el derrumbe del Carmel hace veintiún años, aquel trágico episodio.
Fuentes oficiales del Ayuntamiento y la Generalitat han asegurado que las situaciones no son comparables. Por el momento, ocho bloques con aproximadamente 93 viviendas han sido desalojados. El alcalde Jaume Collboni ha confirmado que los vecinos no podrán volver a sus casas esta noche y que la situación se evaluará de nuevo el miércoles. No se han registrado heridos, y el Ayuntamiento ha atendido a 85 vecinos afectados.
El socavón, con un diámetro de unos ocho metros, se encuentra dentro de la pizzería Verona, en el número 3 de Teodora Lamadrid. El propietario del establecimiento, Domingo Finez, conocido en el barrio de Sant Gervasi-Bonanova, ha explicado que descubrió el problema por la mañana al llegar al negocio. El incidente se ha producido durante las obras del metro.
La consellera de Territori, Sílvia Paneque, y el alcalde Collboni han apuntado a un "eventual movimiento de tierras" como la causa más probable. Desde primera hora de la tarde, los operarios trabajan para tapar el agujero con hormigón, una tarea que se espera que dure hasta la madrugada. El jefe de guardia de los Bomberos de Barcelona, Gerard Pradas, ha confirmado que las obras de estabilización avanzan y se prevé consolidar la zona el miércoles.
Una vecina de la calle Sant Gervasi de Cassoles, Núria, ha recordado que el 28 de mayo se levantó un tramo de acera en la zona, que fue acordonado y posteriormente repavimentado. La consellera Paneque ha negado que este incidente tenga relación con el socavón actual. La Generalitat también ha inspeccionado fisuras en dos inmuebles de la calle Sant Gervasi de Cassoles, uno de los cuales es un convento, algunas de las cuales ya eran preexistentes.
El alcalde Collboni ha subrayado que los vecinos afectados "tendrán que dormir fuera" esta noche. El Ayuntamiento ofrecerá alojamiento a aquellos que lo necesiten. Los residentes pueden acceder a sus viviendas acompañados de Bomberos para recoger objetos esenciales. La jefa territorial del CUESB, Merche Cuesta, ha indicado que se ha atendido a 85 personas, aunque no se puede asegurar que sea el total de los afectados.

"El caso no tiene nada que ver con el derrumbe del Carmel."

Laura Carrasco · Responsable de Geotècnia i Obres Subterrànies de la Generalitat
La responsable de Geotècnia i Obres Subterrànies de la Generalitat, Laura Carrasco, ha querido tranquilizar a los vecinos, asegurando que el socavón se encuentra sobre "un túnel ya construido, hormigonado y, por tanto, consolidado". Ha reiterado que el método constructivo actual es diferente al que se utilizó en el derrumbe del Carmel en 2005, cuando la tuneladora de 12 metros hacía de escudo y no podía haber desprendimientos. La tuneladora se encuentra actualmente unos 12 metros delante del agujero.
A pesar de las afirmaciones oficiales, las comparaciones con el desastre del Carmel, ocurrido el 27 de enero de 2005, son inevitables. Aquel día, un socavón engulló un garaje y un inmueble, provocando el desalojo de cerca de 1.300 personas, el cierre de 230 comercios y la necesidad de derribar cuatro fincas más. El caso supuso una crisis social y política en Catalunya y cambió la forma de ejecutar obras públicas. En ese contexto, el entonces president de la Generalitat, Pasqual Maragall, acusó a Artur Mas de cobro de comisiones ilegales en la obra pública, pronunciando la famosa frase: "Ustedes tienen un problema y este problema se llama 3%".