La investigación interna ha revelado que los empleados utilizaban de manera fraudulenta la tarifa denominada sin percepción. Este código está reservado exclusivamente para situaciones de emergencia o incidencias graves atribuibles a la compañía. Aunque el protocolo exige autorización de un superior, los implicados evitaban este control para obtener pasajes en clase Premium o Confort.
Se han contabilizado hasta 70 operaciones irregulares. El método consistía en emitir billetes de bajo coste, como el trayecto Barcelona-Girona, para luego canjearlos por viajes mucho más caros hacia destinos como Madrid, Valencia o ciudades del sur de Francia.
“"No existe trato desigual ni decisiones condicionadas por factores ajenos a los hechos o a la normativa aplicable."
El caso ha generado malestar interno debido a que, de los seis expedientes abiertos, solo se han ejecutado dos despidos. Entre los investigados que no han sido sancionados se encuentra el hijo del director general de Organización y Talento, lo que ha levantado críticas entre el personal de la estación.




