Según ha confirmado la policía, la mujer habría engañado al párroco de 79 años, haciéndose pasar por una persona necesitada para acceder al despacho donde se guardaba la recaudación. Una vez dentro, habría aprovechado la ausencia del religioso para llevarse el dinero.
Los hechos ocurrieron el pasado 15 de abril alrededor de las ocho de la tarde. En el momento de la detención, la mujer también llevaba encima el teléfono móvil del sacerdote.
La investigación continúa abierta para esclarecer todos los detalles del hurto y localizar posibles cómplices. Los Mossos d'Esquadra no descartan nuevas detenciones relacionadas con este caso.
Este incidente se produce en un contexto donde los datos municipales indican una reducción de los hechos delictivos en Barcelona durante los últimos dos años, incluyendo una bajada de los hurtos del 7,6% respecto al año anterior.




