La investigación se inició a raíz de un incremento de robos con violencia en el barrio de Santa Eulalia, cometidos con patinetes eléctricos. Las características de los hechos y la descripción del presunto autor coincidían, lo que permitió establecer un patrón de actuación.
Tras identificar al sospechoso una vez cometido uno de los robos, los agentes iniciaron las gestiones para localizarlo. Durante los nueve días posteriores a la identificación, se recopilaron indicios suficientes para atribuirle cuatro robos con violencia (dos consumados y dos en grado de tentativa) y tres delitos leves de lesiones a las víctimas.
El modus operandi consistía en circular por la acera con un patinete eléctrico, localizar a una víctima potencial, aproximarse rápidamente por la espalda y arrancarle cadenas del cuello mediante un fuerte tirón, para luego huir con el mismo vehículo. Tres de las víctimas sufrieron lesiones leves, y los investigadores constataron que a menudo escogía a mujeres de edad avanzada, algunas con limitaciones físicas.
Al arrestado se le consideraba un delincuente activo y un objetivo prioritario por su elevada actividad. Su detención conllevó una disminución significativa de los robos violentos con este método en el barrio. El detenido pasó a disposición del juzgado de instrucción en funciones de guardia de L’Hospitalet de Llobregat.




