La suciedad y los restos de los botellones se han convertido en una imagen recurrente para los vecinos del entorno de la calle de Prats de Lluçanès, cerca del cruce entre la Gran Via y la carretera de Castellar. Los residentes de Can Puiggener expresan su malestar por los encuentros nocturnos continuos que dejan el espacio lleno de latas, vasos y otros desechos.
Los vecinos señalan que la situación se alarga en el tiempo y consideran necesaria una intervención para evitar que estos comportamientos incívicos se normalicen. Sus demandas incluyen una limpieza más frecuente de la vía pública, la colocación de algunas papeleras y, especialmente, un refuerzo de la vigilancia policial durante las noches.
“"Lo que pedimos es que haya más presencia de la policía para que se dé el toque de atención de que no se pueden hacer botellones en la calle."
Fuentes municipales han confirmado que la Policía Municipal intensificará su presencia en este punto durante el horario nocturno para prevenir este tipo de conductas. Además, el servicio de limpieza revisará el estado del espacio afectado.
Las quejas también se extienden al barrio de Can Rull, concretamente a las calles Sant Isidor y la plaza de Josep Masllovet, donde la suciedad es un problema diario. El presidente de la asociación de vecinos, Juan Moreno González, hace un llamamiento al civismo y a una mayor limpieza de las calles.
Las autoridades recuerdan que la Ordenanza de Civismo contempla sanciones por el consumo de alcohol en la vía pública y por conductas que generen molestias vecinales, con multas que pueden oscilar entre los 100 y los 3.000 euros, dependiendo de la gravedad.




