Los hechos ocurrieron el pasado 8 de mayo, cuando los dos sospechosos, de 28 y 23 años, accedieron al domicilio de la víctima bajo el engaño de una inspección técnica. Los autores habían contactado previamente con la mujer por teléfono, amenazándola con una multa de 300 euros si no permitía el acceso a su vivienda para realizar la revisión.
La detención fue posible gracias a la vigilancia de un agente de paisano de los Mossos d'Esquadra, que observó una actitud sospechosa por parte de los individuos al entrar en el edificio. Al ser interceptados por la policía, el hombre portaba en sus manos varias joyas sustraídas, valoradas entre 3.600 y 4.000 euros.
Los detenidos, que ya contaban con antecedentes por delitos contra el patrimonio, han sido acusados de un delito de hurto. La policía recuerda la importancia de verificar siempre la identidad de los técnicos antes de permitir la entrada a cualquier domicilio.




