Las detenciones se produjeron el pasado 16 de abril en Barcelona, en el marco de una investigación conjunta del Área Central Aeroportuaria y de Transporte Público (ACAT) y del Área Regional de Transporte Urbano (ARTU). La investigación se inició tras analizar reiteradas pintadas de grandes dimensiones en trenes estacionados de los operadores públicos.
Además del considerable coste económico, los actos vandálicos han provocado alteraciones medioambientales significativas, retrasos en la circulación de los trenes y riesgos para la seguridad ferroviaria, según han informado los agentes. En la operación para localizar a los responsables, la policía arrestó a diez individuos, denunció a nueve personas por la vía penal y ejecutó cuatro órdenes de detención adicionales.
Entre los identificados hay tanto personas que no habían sido investigadas previamente como otras que ya habían sido imputadas por hechos similares durante el 2023 y el 2024. La mayoría de los implicados son multirreincidentes con numerosos antecedentes por delitos similares. Además de los daños vinculados a grafitis, también acumulan antecedentes por hurtos y robos con fuerza, y uno de los detenidos tenía antecedentes por atentado contra la autoridad.
En los últimos meses, la policía catalana ha intensificado su actividad preventiva en diversas estaciones y ha ampliado los equipos dedicados al análisis y prevención de incidentes ferroviarios. Este dispositivo, bautizado como Iris, se ha desplegado en varios municipios, en horarios y días distintos, y ha incorporado la Unidad de Drones para detectar puntos vulnerables y mejorar la capacidad de respuesta frente a actos vandálicos.




