Las familias que han aceptado la solución habitacional serán trasladadas próximamente a pisos situados en Torre Baró, el barrio Gótico y el Eixample, concretamente en la Casa Orsola. Pese al acuerdo, ninguno de los afectados podrá permanecer en su barrio de origen, ya que el Síndic ha confirmado la imposibilidad de hallar viviendas disponibles en el distrito de Gràcia.
“"Las personas que han aceptado ser realojadas lo han hecho bajo el juego del miedo y las amenazas de desahucio por parte del Ayuntamiento."
Por otro lado, 14 personas han declinado la oferta municipal. Entre ellas se encuentra una unidad familiar de ocho miembros que critica que la solución propuesta les obligaba a separarse. La plataforma Som Barri y el Sindicat de l'Habitatge de Vallcarca han denunciado falta de transparencia y han acusado al Ayuntamiento de Barcelona de instrumentalizar la figura del Síndic para cerrar el conflicto sin negociar cambios en el planeamiento urbano.




