El estudio, publicado en la revista Science Advances y con participación del Centro Nacional de Análisis Genómico ([CNAG](https://www.pcb.ub.edu/empresa/centre-nacional-danalisi-genomica-cnag/)), revela que la regeneración tisular no solo depende de la activación o inactivación de los genes, sino también de cómo el ADN se reestructura espacialmente dentro del núcleo celular. Este hallazgo posiciona la arquitectura tridimensional del genoma como una nueva capa reguladora clave en los procesos regenerativos.
La investigación, que ha utilizado discos imaginales de la mosca Drosophila melanogaster como modelo, ha identificado tres lazos específicos formados por el ADN que son necesarios para una regeneración eficiente. Cuando estas regiones se alteraron, la capacidad regenerativa de los tejidos se vio significativamente reducida, aunque el desarrollo normal del organismo se mantuvo intacto.
Montserrat Corominas, catedrática de la Facultad de Biología de la UB y miembro del Instituto de Biomedicina de la Universidad de Barcelona ([IBUB](https://www.pcb.ub.edu/empresa/institut-de-biomedicina-de-la-universitat-de-barcelona-ibub/)), explica que la cromatina, la estructura compleja que forma el ADN asociado a proteínas, permite establecer contactos entre regiones genómicas distantes, regulando así la actividad génica.
Los resultados, liderados por Corominas y con Palmira Llorens-Giralt y Carlos Camilleri-Robles como primeras autoras, identifican un papel desconocido de la arquitectura genómica en la reparación de tejidos, abriendo nuevas vías para entender la expresión génica durante la regeneración.




