La marcha, que comenzó en los Jardinets de Gràcia y finalizó en la Plaça de Catalunya, ha sido una demostración de fuerza de los colectivos implicados en la defensa del sistema educativo público. Sindicatos como USTEC, CGT, Intersindical CNT y COS, junto con la aFFaC (Asociaciones Federadas de Familias de Alumnos de Catalunya) y otros colectivos sociales, han unido esfuerzos para reclamar un "gran acuerdo" para la educación.
Desde USTEC, su secretaria general, Iolanda Segura, ha calificado la situación actual como una "crisis educativa sin precedentes" y ha señalado el fracaso de la ley de 2009, pidiendo un balance de los errores cometidos y la necesidad de cambios estructurales.
Por su parte, la secretaria general de enseñanza de la CGT, Laura Gené, ha hecho un llamamiento al gobierno para "detener esta emergencia educativa" y se ha mostrado dispuesta a negociar "todo el verano" si es necesario, advirtiendo de nuevas movilizaciones en otoño.
El presidente de la aFFaC, Jordi de Carreras, ha subrayado la urgencia de este acuerdo, pidiendo concretar objetivos, un calendario claro y la dotación de recursos suficientes. Las familias también reclaman tener voz en las conversaciones con el gobierno, afirmando que tienen "derechos y soluciones" para la educación pública.
Esta manifestación pone punto final a un curso escolar marcado por las movilizaciones, con 25 días de huelga en Catalunya. Los sindicatos ya han anunciado nuevas convocatorias para el próximo curso, incluyendo la suspensión de colonias escolares, y definirán la estrategia en una asamblea el 20 de junio.




