La Revolta Pagesa surgió hace dos años como un grito de alarma contra la burocracia excesiva, los precios bajos y las restricciones por la sequía que asfixiaban al sector. A pesar de las numerosas protestas y marchas lentas, el balance de los impulsores del movimiento es negativo respecto a los cambios estructurales.
“"El administrador, la administración y el burócrata continúan legislando, continúan tomando decisiones sin tenernos en cuenta."
La movilización más destacada tuvo lugar el 7 de febrero de 2024, cuando 2.000 tractores colapsaron el centro de Barcelona. Esta acción, junto con el bloqueo de la AP-7 en Pontós, logró una gran visibilidad. Inicialmente, el movimiento fue desorganizado, lo que dificultó la interlocución con las instituciones, llevando a la posterior creación del Gremi de la Pagesia Catalana.
“"Es importante producir alimentos de proximidad y de calidad, y que se mantenga el paisaje... Creo que este mensaje está llegando."
De cara a las elecciones agrarias del 27 de febrero de 2026, los portavoces de Revolta Pagesa han anunciado que no se presentarán. En su lugar, pedirán el “voto protesta” o voto nulo para forzar el cambio desde fuera del sistema, manteniendo su voluntad de sacudir a los sindicatos tradicionales.




