Dos años de 'Revolta Pagesa': la burocracia sigue ahogando al sector pese a las protestas

Los impulsores del movimiento, como Jordi Ginabreda, aseguran que el papeleo se ha incrementado y que la administración legisla sin consenso.

Imagen genérica de tractores detenidos en una carretera durante una protesta agrícola, sin personas reconocibles.
IA

Imagen genérica de tractores detenidos en una carretera durante una protesta agrícola, sin personas reconocibles.

La Revolta Pagesa, impulsada por figuras como Jordi Ginabreda y Anna Amir, hace balance de los dos años de movilizaciones, incluyendo el colapso de Barcelona en febrero de 2024, lamentando que la burocracia no ha disminuido.

La Revolta Pagesa surgió hace dos años como un grito de alarma contra la burocracia excesiva, los precios bajos y las restricciones por la sequía que asfixiaban al sector. A pesar de las numerosas protestas y marchas lentas, el balance de los impulsores del movimiento es negativo respecto a los cambios estructurales.

"El administrador, la administración y el burócrata continúan legislando, continúan tomando decisiones sin tenernos en cuenta."

Jordi Ginabreda · Cara visible de Revolta Pagesa
La movilización más destacada tuvo lugar el 7 de febrero de 2024, cuando 2.000 tractores colapsaron el centro de Barcelona. Esta acción, junto con el bloqueo de la AP-7 en Pontós, logró una gran visibilidad. Inicialmente, el movimiento fue desorganizado, lo que dificultó la interlocución con las instituciones, llevando a la posterior creación del Gremi de la Pagesia Catalana.

"Es importante producir alimentos de proximidad y de calidad, y que se mantenga el paisaje... Creo que este mensaje está llegando."

Anna Amir · Agricultora y ganadera
De cara a las elecciones agrarias del 27 de febrero de 2026, los portavoces de Revolta Pagesa han anunciado que no se presentarán. En su lugar, pedirán el “voto protesta” o voto nulo para forzar el cambio desde fuera del sistema, manteniendo su voluntad de sacudir a los sindicatos tradicionales.