El primer incidente tuvo lugar el miércoles 12 de agosto por la mañana, cuando un vehículo fue detectado circulando a 125 km/h en la avenida Meridiana, en sentido de entrada a la ciudad. En este tramo, la velocidad máxima permitida es de 50 km/h.
El segundo caso, ocurrido durante la madrugada del viernes, día 14, fue aún más extremo. Un vehículo con matrícula extranjera fue interceptado entrando a Barcelona por la avenida Diagonal a 130 km/h, superando así en un 160% el límite de velocidad establecido también en 50 km/h para este tramo.
La Guardia Urbana ha tomado medidas legales contra ambos conductores por estos excesos de velocidad considerados delictivos.




