Los profesores de la pública que se adhieran a las jornadas de huelga convocadas por el sector educativo en Cataluña se enfrentan a una reducción significativa de sus ingresos. Según estimaciones basadas en las tablas salariales vigentes, cada día de no trabajo puede suponer una pérdida superior a los 115 euros brutos por docente.
Aquellos que secunden todas las convocatorias de paros podrían acumular hasta cinco jornadas menos de trabajo. Esto se traduce en una pérdida total que podría oscilar entre los 450 y los 600 euros brutos, o incluso más, en función de las condiciones salariales particulares de cada profesional.
El ejercicio del derecho a huelga en el sector público implica la pérdida íntegra del salario base correspondiente a cada día no trabajado. Además, se produce una detracción proporcional del descanso semanal y de las pagas extraordinarias.
Barcelona y la comarca del Barcelonès vivieron el lunes una de sus jornadas de huelga territorializada, dentro del ciclo de protestas que se está llevando a cabo en diferentes regiones de Cataluña hasta final de curso. Los docentes afectados aún desconocen el detalle exacto de cómo se realizarán estos descuentos en las nóminas de mayo y junio.
La cantidad exacta que cada docente puede perder varía considerablemente. Factores como la categoría laboral, si se trata de personal funcionario o interino, la antigüedad y los complementos salariales influyen en el cálculo final. Los datos retributivos de la Generalitat de Catalunya indican que el salario bruto anual de un profesor de primaria se sitúa alrededor de los 31.000 euros, mientras que para uno de secundaria y bachillerato asciende a unos 35.000 euros.
Así, las estimaciones sugieren que cada jornada de huelga podría costar desde unos 90 euros brutos (aproximadamente 75 netos) a docentes de primaria del grupo A2 sin complementos, hasta 115 euros brutos (unos 95 netos) o más para profesores de secundaria y bachillerato.




