Vecinos del Eixample denuncian acoso inmobiliario por especulación

Un fondo inversor compra un edificio y ofrece dinero a los vecinos para que se marchen, provocando la venta de pisos a precios inflados.

Imagen genérica de un edificio residencial en el Eixample de Barcelona con signos de deterioro.
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Imagen genérica de un edificio residencial en el Eixample de Barcelona con signos de deterioro.

Un edificio en la calle Mallorca del Eixample ha visto cómo la mayoría de sus vecinos se marchaban desde 2024 tras la compra por parte de un fondo inversor, que ahora vende los pisos a precios mucho más elevados.

En la finca de la calle Mallorca, en el barrio del Eixample de Barcelona, la situación se ha vuelto insostenible para los vecinos. Hace dos años vivían allí diez familias, pero actualmente solo quedan cinco. El último en marcharse, el pasado 4 de junio, fue un residente de 70 años que habitaba la vivienda desde 1989. Esta situación se ha agravado desde que el fondo inversor barcelonés Palau i Manfredi adquirió el inmueble en 2024.
Según explica una vecina del bloque desde hace 25 años, la dirección del nuevo propietario les comunicó desde el principio su intención de no renovar contratos, con el objetivo de vender los pisos. Esta adquisición ha generado polémica, ya que, según los vecinos y consta en el registro de la propiedad, el edificio se vendió a cuatro fondos de inversión diferentes. Esta estrategia, según la vecina, se habría utilizado para evitar el tanteo y retracto del Ayuntamiento y eludir el pago del 30% correspondiente. "Estas compraventas se hacen siguiendo todas las estrategias legales, se hacen saltándose la normativa, hecha la ley, hecha la trampa", denuncia.
De los inquilinos que aún resisten, cuatro tienen contratos con prórroga tácita que se extienden hasta dentro de tres años. Sin embargo, la propiedad les ha ofrecido compensaciones económicas para que abandonen sus viviendas antes de tiempo. La vecina mencionada recibió una oferta de 15.000 euros para marcharse, acompañada de una explicación sobre la necesidad de instalar un ascensor para poder vender el ático, unas obras que, dice con ironía, serían "muy pesadas". Estas obras, sin embargo, no se han llevado a cabo.
La venta de este edificio se enmarca en una táctica habitual en la ciudad. Tras el fallecimiento del propietario original, que contaba con más de 90 años, la finca pasó a manos de su esposa, también mayor, y posteriormente a unos sobrinos que la vendieron al mejor postor. "Son empresas que están esperando que pasen estas cosas para hacer una oferta a un precio más bajo del mercado, por edificios que tienen inquilinos y que están relativamente en mal estado y por tanto pueden ofrecer un precio más bajo", explica la vecina, definiendo esta práctica como 'flipping' inmobiliario.
Actualmente, el edificio vuelve a estar a la venta por un precio significativamente superior al de adquisición. Según documentos del registro de la propiedad a los que los vecinos han tenido acceso, la finca completa se compró por 6 millones de euros, con pisos individuales a 300.000 euros. Los anuncios actuales sitúan los pisos en 720.000 euros, y por el edificio completo piden 9 millones de euros. Las empresas propietarias no han respondido a las consultas de este medio.
A pesar de la presión, los vecinos no se rinden. Se han afiliado al sindicato de inquilinos y aseguran que, incluso si sus contratos expiran, no tienen intención de marcharse y continuarán pagando el alquiler.
El Eixample se ha convertido en un foco de especulación inmobiliaria en Barcelona, concentrando numerosas operaciones de este tipo. Un informe de la FAVB señala más de 200 promociones especulativas en el distrito, afectando a miles de viviendas con precios muy por encima de la media. Esta situación contrasta con la escasez de vivienda protegida, con solo 228 unidades en el parque público. Los movimientos vecinales alertan de que esta dinámica está provocando la expulsión de residentes y la transformación del barrio, con edificios vaciados por inversores para revalorizarlos. Reclaman medidas de control y políticas preventivas para evitar que el fenómeno sea irreversible.