El análisis de las condiciones de vida muestra que la soledad es un factor de riesgo económico relevante. En comparación, los hogares sin menores presentan una tasa del 12,2%, mientras que en las familias con niños el riesgo sube al 27,1%. Aunque la tasa general en el AMB bajó al 19,4%, un 23,1% de la población manifiesta dificultades para llegar a fin de mes.
En la ciudad de Barcelona, el riesgo de pobreza se sitúa en el 16,4%, tras una reducción del 3,3%. Sin embargo, la percepción de precariedad ha escalado en la capital catalana hasta el 19,2%. En el resto de los municipios metropolitanos, la tasa de pobreza es superior, alcanzando el 22,4%.
Los colectivos más afectados siguen siendo los menores de 16 años, con un 31,4% en riesgo, y la población inmigrante, donde la tasa llega al 32,8%. El informe subraya la importancia de la red de protección pública, destacando que las prestaciones sociales reducen la población en riesgo del 41,6% al 19,4%.




