El aeropuerto de Barcelona mantiene su programación de verano pese a la incertidumbre del combustible

La dirección del aeropuerto del Prat asegura que no hay reducciones previstas, mientras Bruselas descarta una escasez masiva de carburante.

Imagen genérica de un avión en el aeropuerto, con el ala en primer plano y el cielo azul de fondo.
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Imagen genérica de un avión en el aeropuerto, con el ala en primer plano y el cielo azul de fondo.

El aeropuerto de Barcelona ha confirmado que su programación para la temporada de verano se mantiene inalterada, a pesar de las preocupaciones globales sobre el suministro de combustible y la escalada de precios.

La dirección del aeropuerto del Prat ha asegurado que, por el momento, no hay ninguna reducción de vuelos sobre la mesa, a pesar de la situación de conflicto en Irán. Las compañías aéreas no han reportado problemas a Aena, pero la entidad ya contempla la creación de un grupo de trabajo si la crisis se prolonga.

"En estos momentos no tenemos una situación de preocupación."

la jefa de gabinete del Prat
Desde Bruselas, la Comisión Europea también ha emitido un mensaje de calma, descartando un riesgo inmediato de suspensión masiva de vuelos por falta de combustible. Según una portavoz comunitaria, no hay indicios de una escasez sistémica que pueda provocar cancelaciones generalizadas, y la situación se monitoriza de cerca con la Agencia Internacional de la Energía y el sector.
Esta postura contrasta con las alertas de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que prevé posibles cancelaciones de vuelos en Europa a finales de mayo por la escasez de combustible, una situación ya visible en Asia. La AIE también ha advertido sobre problemas de suministro en Europa en las próximas semanas debido a la crisis en Oriente Medio, ya que la región asiática suministraba el 75% de las importaciones netas de combustible para aviones del continente.
Ante el aumento de los precios del combustible, que han alcanzado los 150-200 euros por barril, varias aerolíneas ya han anunciado medidas. Compañías como Air France-KLM han avisado de un aumento en los precios de los billetes de larga distancia, y la rama holandesa, KLM, cancelará 160 vuelos en Europa en mayo. Incluso aerolíneas de bajo coste como EasyJet prevén billetes más caros hacia finales de verano, una vez finalicen las coberturas de combustible actuales.
Las aerolíneas estadounidenses también se están adaptando a la situación. Una compañía importante prevé un aumento de 400 millones de dólares en gastos durante el primer semestre y ya ha anunciado un incremento en las tarifas de equipaje. Otra gran aerolínea reducirá su capacidad un 3,5% y aumentará las tasas para las maletas facturadas. Aerolíneas asiáticas como Cathay Pacific y China Eastern Airlines también prevén subidas de precio.
A pesar de este contexto, el aeropuerto del Prat ha sumado una nueva conexión intercontinental. Una aerolínea estadounidense ha estrenado una ruta diaria entre Barcelona y Boston, elevando a 60 el número de rutas intercontinentales del aeropuerto. Esta conexión también es ofrecida por otras compañías, aunque una de ellas, con sede en Viladecans, reducirá los vuelos a Boston y otros destinos por problemas de suministro de motores, no por la crisis del combustible.