Esta cesión, pactada por un periodo de 50 años, implica que el edificio deberá ser desacralizado y dejará de ser un espacio de culto católico. Para materializar el acuerdo, que ya ha iniciado los trámites, será necesaria la aprobación de un plan especial urbanístico y la rehabilitación del equipamiento. La comunidad parroquial será trasladada a la iglesia de Sant Francesc d'Assís.
El Arzobispado justifica la operación como una vía para financiar la conservación de su vasto patrimonio histórico en Barcelona y para dotar de recursos la actividad de las parroquias de la ciudad. El edificio, construido en 1992, se encuentra en terrenos municipales cedidos originalmente para acoger servicios interreligiosos durante los Juegos Olímpicos.
“"Se ha anunciado a bombo y platillo, pero no se han dignado a hablar con nadie del barrio, es una auténtica vergüenza."
La Asociación de Vecinos de la Vila Olímpica ha expresado su malestar por la falta de consulta al vecindario y la preocupación por el futuro del centro de ocio que utiliza las instalaciones, el cual acoge a un centenar de niños y jóvenes. La entidad vecinal sugiere que, si se buscan nuevos usos, se deberían haber considerado otras necesidades sociales del barrio.




