La propiedad ya cuenta con el proyecto ejecutivo para eliminar el amianto del inmueble, levantado en 1927. El plan está siendo verificado por las autoridades técnicas antes de pedir el permiso de obra al Ayuntamiento de Barcelona para proceder al cambio del tejado de forma inminente.
El consistorio barcelonés instó este miércoles a la Iglesia a adoptar medidas cautelares tras detectar agujeros en la techumbre provocados por el temporal. La dispersión de fibras de amianto se considera un riesgo para la salud pública, lo que ha acelerado el expediente de disciplina urbanística vigente desde principios de 2025.
El edificio albergó históricamente la Unión Cooperatista Barcelonesa, que en su apogeo fue la mayor cooperativa de consumo de Cataluña, con miles de socios vinculados al barrio de la Nova Esquerra de l'Eixample.




