El equipo dirigido por Jordi López contará con el aliento de casi un centenar de aficionados del Lleida CF, invitados para la ocasión en Barcelona. Este gesto busca compensar la ausencia de público visitante en el encuentro de ida, que finalizó con tablas en el marcador (1-1) y sin venta de entradas para la afición rival.
Los leridanos buscan recuperar la regularidad tras un inicio prometedor con su nuevo técnico, mientras que el Sant Andreu llega en plena racha positiva, defendiendo el liderato ante su público en uno de los momentos más dulces de la competición para el club cuatribarrado.
“"Nos quedan 10 finales, no podemos especular."




