La primera teniente de alcaldía y concejala de Movilidad, Laia Bonet, trasladará la propuesta, impulsada por el grupo de ERC, a la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM), responsable del tranvía, y a Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), del metro, con el objetivo de adoptar los cambios de forma coordinada.
“"Es clave garantizar la coherencia toponímica para evitar confusiones."
El concejal republicano Jordi Coronas, impulsor de la iniciativa, considera una "anomalía" que las estaciones sigan manteniendo los nombres impuestos por el franquismo, a pesar de que la plaza recuperó el nombre original de Glòries Catalanes en 1980.
Además del cambio toponímico, Bonet también se comprometió a estudiar la restitución de un conjunto de 12 placas históricas de basalto negro, diseñadas por el arquitecto Andreu Arriola, que conmemoraban hitos históricos catalanes.
La concejala socialista detalló que las placas se encuentran guardadas en el almacén de Can Tunis y que se han iniciado las tareas para evaluar su estado y localización exacta para determinar las opciones de reubicación en el espacio público.




