Este pequeño establecimiento, con solo cinco mesas y una barra escueta, se encuentra en el Paseo de Fabra i Puig, 272, justo a la entrada del Mercado de la Mercè. Su cocina, visible tras un hueco sin puerta, es el corazón de un trasiego constante que ofrece tortillas variadas y, sobre todo, platos de cuchara que se han convertido en un referente de la gastronomía popular en Barcelona.
“"Mi padre, Antonio, empezó a trabajar aquí en 1980. Mi madre, Adelina, siempre se encargó de la cocina, y aún hoy, las recetas que hacemos son las de mi madre."
El plato estrella son las habas guisadas con butifarra negra (6 €), servidas en 'cassoleta', que se elaboran siguiendo la técnica tradicional: dorando panceta, cebolla y pimiento verde para el sofrito, y ligando la salsa con harina tostada, un método que el propietario reconoce como un 'roux'. Estas habas, de calibre reducido y sin repelar, se cocinan cada lunes y se sirven hasta que se acaban, agotándose a menudo antes del fin de semana.
Otras propuestas destacadas incluyen el bacalao a la 'llauna' (8 €), servido como un lingote grueso y dorado, simplemente aderezado con un refrito de ajo, y los callos con 'capipota' (5,5 €), una mezcla canónica, tierna y jugosa. El servicio rápido y eficiente está a cargo de Danny Gilmer, camarero desde hace 22 años, mientras que Laia Hidalgo maneja los fogones.




