Después de una celebración inicial más protocolaria en el Camp Nou, la plantilla azulgrana optó por una noche memorable, con la capital catalana como escenario principal. El inicio de la fiesta en el estadio, con Pau Cubarsí y Raphinha animando los cánticos, fue el preludio de una noche donde se repitieron gestos icónicos de temporadas anteriores.
Algunos futbolistas, como Pedri, Eric y Olmo, reeditaron su particular celebración recorriendo las calles de la Ciudad Condal en bicicleta, utilizando el servicio de Bicing de Barcelona. Esta vez, el motivo era la consecución del título, a diferencia del año pasado, cuando la misma comitiva, con Iñigo Martínez, visitó a un compañero en el hospital. Este gesto parece que se establecerá como una nueva tradición en el club.
Otra tradición que se repitió fue la presencia de Marc Casadó en la fiesta de la Plaza de Cataluña, compartiendo la alegría con los aficionados culés. El joven mediocampista, que ya hizo lo mismo la temporada pasada en la Fuente de Canaletas, apareció entre la multitud de seguidores. A esta celebración se unió también Alejandro Balde, vestido con la camiseta del Barça.
La junta directiva y gran parte de la plantilla no se conformaron con la fiesta en el estadio y continuaron la celebración en locales nocturnos de la ciudad. Los máximos dirigentes azulgranas, encabezados por la presidencia, eligieron la discoteca Luz de Gas para una celebración más visible. Por su parte, los jugadores, bajo la dirección técnica, optaron por la discoteca Boris Club para una velada más privada.




