Conseguir una cita previa en el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) se ha convertido en una odisea en la demarcación de Barcelona. Muchos usuarios denuncian que, tras semanas de intentos fallidos, deben desplazarse a oficinas de Rubí, Manresa, Vilanova i la Geltrú o incluso Berga para poder tramitar sus prestaciones.
“"El único lugar que he encontrado es Berga. No entiendo que me tenga que desplazar a más de 100 kilómetros. Es un desbarajuste, un desastre."
Esta situación ha alimentado un mercado negro donde particulares y algunos locutorios del barrio del Raval cobran entre 20 y 30 euros por conseguir una cita. Aunque el Gobierno ha introducido medidas para evitar la automatización de estas reservas, todavía hay personas que pasan horas ante el ordenador para revender los turnos.
Los sindicatos CGT y CCOO señalan la falta de personal como la causa principal del colapso. Según datos sindicales, la plantilla se ha reducido drásticamente en los últimos años debido a las jubilaciones no cubiertas y la lentitud en los procesos de oposición de la Administración General del Estado.
“"Estamos completamente colapsados. En el teléfono trabajan menos de 20 personas para toda la demarcación, y eso es inabarcable."
El director del SEPE en Barcelona, Víctor Santa-Bárbara, ha admitido que las 1.200 citas diarias actuales son insuficientes. No obstante, prevé la incorporación de 200 nuevos trabajadores en los próximos meses y recomienda el uso del formulario de presolicitud.




