Nacido en Barcelona en 1975, Samuel Salcedo ha ganado popularidad gracias a sus esculturas de cabezas monumentales. Su propuesta artística utiliza elementos industriales para buscar una conexión directa con el espectador, evitando materiales clásicos.
“"Los materiales me han ayudado a explicar cosas como los recuerdos."
El autor señala que el hierro oxidado captura la memoria del espacio. En su fase actual, Salcedo recupera el interés por la figura de cuerpo completo en gran formato, priorizando un enfoque poético y sugerente.
“"Soy bastante irreverente con el proceso de trabajo. Los accidentes son como la vida."




