Seis años después de la presentación del plan Cercanías 2020-2030, que prometía una inversión de 6.346 millones de euros (ampliada posteriormente a 8.037 millones), el Gobierno catalán busca consolidar su control sobre la infraestructura ferroviaria. El objetivo es poner fin a décadas de inversión insuficiente y mejorar la fiabilidad de la red, incrementando el número de pasajeros.
Las inversiones se están materializando, con un nivel de cumplimiento que la Administración cifra en el 70%. Además de mejoras en vías y catenarias, y la llegada de nuevos trenes previstos para el 2027, se está trabajando en más de 40 estaciones, aproximadamente el 20% de la red. Aunque los edificios son propiedad de Adif y Renfe, el Gobierno desea que Rodalies de Catalunya asuma la gestión integral, desde la más grande, la de La Sagrera, hasta la más pequeña, como la de Toses.
La consellera de Territori, Sílvia Paneque, ha destacado que la prioridad inversora se centra ahora en proyectos con "un impacto positivo a corto y medio plazo en el servicio". Esta urgencia se justifica por el hecho de que Cercanías es el transporte público peor valorado por los catalanes, según una reciente encuesta de movilidad.
De las 200 estaciones catalanas, 94 son de Adif (fuera del área metropolitana) y 106 de Renfe (en el núcleo de Barcelona). Excepciones notables como Passeig de Gràcia, Sants y França son de Adif, a las que se añadirá la futura estación de La Sagrera, que será la más grande de España.
La línea R1 será la primera en ser traspasada completamente a Rodalies de Catalunya, incluyendo sus estaciones, todas propiedad de Renfe. Este traspaso se enmarca en los acuerdos de investidura entre el PSOE y ERC. La línea R4 también tiene estaciones de Renfe, mientras que la R3 presenta una gestión mixta, con estaciones de Adif a partir de Manlleu.
El traspaso de las estaciones es una "prioridad" para el Gobierno, según Paneque. Después de la R1, se prevé asumir la gestión de la R3, que requiere una inversión urgente, especialmente en el tramo entre Montcada y Vic.
Ya se han transformado y están en servicio estaciones como Colera, Vilajuïga, Sant Jordi Desvalls, Celrà, Fornells de la Selva, L'Arboç, La Granada y Port Aventura, con mejoras en accesibilidad y capacidad. Otras, como las del aeropuerto de El Prat o La Garriga, han terminado obras pero esperan ponerse en funcionamiento.
Actualmente, están en ejecución obras en La Sagrera (prevista para el 2032) y Sants (para el 2030). También se trabaja en la cobertura de Sant Feliu y Montcada, que incluye nuevas estaciones y poner fin a una "cicatriz ferroviaria histórica". Además, se están realizando mejoras en Reus Bellissens, Parets del Vallès, Montcada Bifurcació, Castelldefels, Camallera, Bordils-Juià y Montcada-Ripollet. Los proyectos para las estaciones de Figueres, Girona, El Clot, Fabra i Puig, Mollet-Santa Rosa, Sant Sadurní d’Anoia o Tordera están en redacción.
Otra obra importante es la de la estación de Molins de Rei, que avanza con un nuevo acceso tras varias licitaciones y paralizaciones. La previsión es que la nueva estación se inaugure en verano del 2027, permitiendo la llegada de los trenes de la R1.




