La frase "El que pueda hablar, que hable; el que pueda hacer, que haga; el que pueda aportar, que aporte; el que se pueda mover, que se mueva...", popularizada por José María Aznar, se ha convertido en un lema recurrente en el debate político, aplicable tanto a defensores de convicciones como a aquellos que buscan avanzar hacia la independencia nacional. Esta idea se hace eco en un contexto de negociaciones políticas y reivindicaciones identitarias.
El artículo repasa la historia de las reivindicaciones territoriales y culturales de Cataluña, desde la creación de las "provincias españolas" por Javier de Burgos, la pérdida de la Cataluña Norte, hasta las presiones para erosionar la identidad y la lengua catalanas. Se critica la Constitución de 1978 por prohibir asociaciones políticas entre los Països Catalans y la vigilancia ejercida por PP y PSOE para mantener la "unidad nacional" española.
En el panorama político actual, se describe la complejidad de las alianzas, con el PSOE y el PP buscando apoyos, incluyendo formaciones como Vox, Junts o Esquerra Republicana. También se menciona la petición de Òmnium Cultural, la Lliga Espiritual, la Assemblea Nacional Catalana y el Consell de la República al papa León XIV para que utilice el catalán durante su visita, así como las declaraciones del arzobispo de Tarragona recordando la importancia de la lengua propia.
Se rememora un episodio de la vida del arquitecto Gaudí, quien en 1924 fue detenido por hablar catalán durante un interrogatorio policial, poniendo de manifiesto la represión lingüística histórica. También se hace referencia a la patrona de Cataluña, Montserrat, y la necesidad de que el catalán sea reconocido oficialmente, como se ha pedido al TJUE y al Tribunal Constitucional español.
El artículo critica la postura del PP respecto a la oficialidad del catalán, vasco y gallego, y la invitación de su presidente, Alberto Núñez Feijóo, al PNB y Junts. Se compara esta situación con la estrategia del PSOE y se hace un llamamiento a la unidad para defender los intereses catalanes, recordando las palabras de Prat de la Riba, Pompeu Fabra, Joan Fuster y otras figuras clave.
Finalmente, se reflexiona sobre el concepto del "café para todos" y cómo ha perjudicado a Cataluña, contrastándolo con el concierto económico del País Vasco. Se subraya la importancia de preservar la lengua catalana, citando la frase de Jordi Pujol: "Una lengua no se pierde porque no la hablen los que no la saben, sino porque dejen de hablarla los que la saben".




