Esta medida, que se aplicará entre las 7:00 y las 9:30 de la mañana, busca optimizar el servicio en los tramos de mayor demanda. La incorporación de estos dos convoyes adicionales permitirá reducir el tiempo de espera en las estaciones, mejorando la experiencia de los usuarios.
Después del período de Semana Santa, el intervalo de paso en días laborables quedará establecido en 2 minutos y 24 segundos para la Línea 5 (azul) y en 3 minutos para la Línea 1 (roja) durante las horas de máxima afluencia, según ha informado Transports Metropolitans de Barcelona (TMB).
“"La crisis de Rodalies ha hecho aumentar aún más el pasaje en algunos puntos concretos de la red. La eficiencia del metro de Barcelona hace que cada vez sea un medio de transporte público más utilizado."
Con esta mejora, la Línea 5 contará con un total de 35 convoyes en circulación, mientras que la Línea 1 operará con 38 trenes. Cabe destacar que los trenes de la L1, con un ancho de vía ibérico antiguo (1.674 mm), tienen una capacidad superior, pudiendo absorber hasta un 10% más de pasaje que los convoyes del resto de la red, que utilizan el ancho de vía estándar (1.435 mm).




