El Molino cerrará temporalmente en verano por obras obligatorias de insonorización

El Ayuntamiento de Barcelona asumirá el coste de las reformas necesarias para resolver las quejas vecinales por exceso de ruido en el Paral·lel.

Fachada de un teatro histórico cerrado con carteles que indican obras o cambios de programación.
IA

Fachada de un teatro histórico cerrado con carteles que indican obras o cambios de programación.

El histórico teatro El Molino, ubicado en el Paral·lel y propiedad del Ayuntamiento de Barcelona, cerrará a partir del verano para llevar a cabo obras de insonorización forzosas debido a las molestias generadas a los vecinos.

El equipamiento cultural es propiedad del consistorio desde que se anunció su compra por 6,2 millones de euros en 2021, bajo la alcaldía de Ada Colau. La gestión del espacio corre a cargo de la empresa Barcelona Events Musicals (BEM).
La problemática del ruido no es nueva; técnicos del distrito de Sants-Montjuïc ya inspeccionaron el espacio a finales de febrero de 2025 tras una queja vecinal. Mientras no comiencen las obras, que serán financiadas por el Ayuntamiento, la promotora readaptará la programación para evitar molestias.

"La situación es un paso necesario para recuperar el liderazgo y el legado de El Molino como gran icono cultural de Barcelona."

Jordi Herreruela · Director de Barcelona Events Musicals (BEM)
Para minimizar las molestias hasta el inicio de las reformas, las actuaciones se concentrarán los fines de semana y deberán finalizar antes de las 23:00 horas. Desde BEM se asegura que mantienen una comunicación constante con el Ayuntamiento para solucionar el problema de insonorización.
El origen de El Molino se remonta a finales del siglo XIX como la Pajarera Catalana. En 1910 cambió su nombre por el de Petit Moulin Rouge. Tras la Guerra Civil, el franquismo obligó a eliminar el término “rouge” por connotaciones políticas, quedando conocido desde entonces como El Molino.