La decisión judicial revoca la normativa establecida bajo la presidencia de Josep Maria Bartomeu. Aquella reforma surgió tras el escándalo de reventa en el Clásico de mayo de 2018, que resultó en la suspensión de 2.800 socios. Un grupo de afectados, representados por Luis Miralbell Guerin, impugnó la medida alegando falta de transparencia en su aprobación.
El fallo destaca que el club incumplió los requisitos legales al no facilitar información detallada a los socios antes de la asamblea. Al anularse la reforma, vuelve a regir el reglamento previo: los socios pueden ceder su abono siempre que el precio no supere el oficial marcado por la entidad para cada partido.
“"La cesión del abono por el sistema de seient lliure tiene que ser una opción voluntaria, pero nunca una obligación impuesta bajo amenazas."
Esta sentencia permite que los socios que se vieron forzados a usar el sistema Seient Lliure puedan reclamar los perjuicios económicos sufridos. La resolución llega en un momento de interinidad en el Barça, a la espera de las próximas elecciones presidenciales.




