Los cortes de circulación y los desvíos de las líneas de autobús han convertido al metro y el desplazamiento a pie en las alternativas principales para moverse por la ciudad. Los conductores se han encontrado con limitaciones tanto en la circulación como en el aparcamiento en las zonas afectadas por el circuito.
A medida que ha avanzado la jornada, el acceso entre los dos lados del circuito se ha restringido. La única opción para cruzar a pie ha sido una pasarela provisional situada entre las calles de Valencia y Cerdeña, donde se han formado colas de peatones.
Mientras algunos vecinos han optado por quedarse en casa o hacer gestiones a primera hora, otros han vivido la jornada con resignación ante las dificultades de movilidad. El dispositivo ha contado con voluntarios para gestionar el paso de personas entre las vallas de seguridad.




