La consejera de Territorio, Sílvia Paneque, anunció este jueves en el Parlament que los indicadores de seguridad recomiendan el cese total de la actividad ferroviaria en este tramo. La infraestructura, de 130 metros de longitud, ya había mostrado grietas y filtraciones peligrosas el pasado mes de enero.
“"Se adelantarán las obras pendientes y se finalizará la intervención en el túnel. Un proceso que durará un máximo de siete semanas."
El plan de contingencia previsto obliga a desviar los convoyes del sur por Lleida, mientras que las mercancías del norte terminarán su trayecto ferroviario en la Llagosta, desde donde continuarán por carretera. Esta incidencia se suma a los problemas crónicos de la red, como los cortes recientes en la línea R3 entre Sant Martí de Centelles y Figaró por objetos en la vía.




