El trayecto en tren entre Barcelona y las capitales de comarca es ahora más lento que en 2000

Un estudio revela que los trenes de cercanías y regionales tardan más en conectar la capital catalana con 24 comarcas, incluyendo Tortosa y Amposta, debido a la falta de inversión en la red.

Imagen genérica de un tren de cercanías llegando a una estación.
IA

Imagen genérica de un tren de cercanías llegando a una estación.

Los trayectos en tren de cercanías y regionales que conectan Barcelona con 24 capitales de comarca, como Tortosa y Amposta, son actualmente más largos que en el año 2000, según un análisis de la ACN.

El estudio, basado en los horarios oficiales de mayo de 2000 y noviembre de 2025 (antes del accidente de Gelida), indica que los convoyes necesitaban hasta media hora menos para completar algunas rutas. Esta diferencia se explica, en parte, porque hace 25 años muchos trenes hacían menos paradas.
El análisis consideró los tiempos más cortos de los trayectos en dirección a la capital catalana, priorizando los servicios con menos paradas y los que registraban los tiempos más rápidos tanto hace un cuarto de siglo como recientemente, excluyendo los primeros y últimos trenes del día por no ser representativos.

"Hay un incremento de trenes que paran en todas las paradas y de frecuencias, pero lo que no se ha incrementado es la capacidad de la red."

Adrià Ramírez · Presidente de la Asociación para la Promoción del Transporte Público (PTP)
Ramírez argumenta que el aumento de trenes y paradas obliga a los servicios más rápidos a ceder espacio, alargando los tiempos de viaje o, incluso, provocando la desaparición de los trenes semidirectos. Por ello, defiende la necesidad de ampliar la capacidad de la red para poder ofrecer tanto servicios con todas las paradas como semidirectos.
Por su parte, Joan Carles Salmerón, director del Centro de Estudios del Transporte, atribuye esta situación a una falta de inversiones en infraestructuras, que ha debilitado el sistema ferroviario. Señala que, aunque las inversiones comenzaron hace unos tres o cuatro años, las obras en curso también han contribuido al alargamiento de los tiempos de viaje.
Salmerón también reclama la recuperación de los trenes semidirectos, lo que implicaría la construcción de nuevas vías de adelantamiento. Celebra que la Generalitat esté elaborando un plan de servicios, una herramienta que considera crucial y que ha estado ausente durante décadas, ya que hasta ahora solo se habían priorizado los planes de infraestructuras basados en la construcción física.
Las líneas que conectan el Camp de Tarragona y las Terres de l'Ebre con Barcelona son particularmente afectadas. Un trayecto desde l'Aldea-Amposta o Tortosa hasta Sants, que en mayo de 2000 duraba 1 hora y 59 minutos y 2 horas y 10 minutos respectivamente, en noviembre de 2025 se alarga a 2 horas y 14 minutos y 2 horas y 26 minutos. También se observan incrementos de tiempo en las conexiones con Valls y Tarragona.
Las soluciones propuestas por Adrià Ramírez incluyen el mantenimiento de la infraestructura para prevenir incidentes y la ampliación de la capacidad de la red, como la cuadruplicación de vías entre Castelldefels y El Prat, o la triplicación entre Montcada i Reixac y Mollet del Vallès. Además, menciona la necesidad de más vías para aparcar trenes y talleres de reparación, y critica los 11 estudios del Ministerio de Transportes que están atrasados.
Finalmente, Joan Carles Salmerón advierte que el crecimiento demográfico de Cataluña, que podría llegar a los 10 millones de residentes, requerirá nuevas líneas y estaciones para atender el aumento de usuarios de tren. Recuerda que el último plan de infraestructuras que se cumplió data de los años 60 y 70, cuando la población era significativamente menor.