El túnel, una infraestructura vital para la ciudad, ha permanecido cortado durante más de doce meses debido a trabajos de modernización. La reapertura en sentido mar se ha iniciado a partir de las 18:00 horas, sumándose al sentido montaña que ya estaba operativo. El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha celebrado el retorno a la normalidad, destacando que la infraestructura es 'fundamental' para la capital catalana.
Las obras, que han supuesto un sobrecoste de 3 millones de euros debido a la dureza inesperada de la roca, han permitido implementar mejoras estructurales, de impermeabilización, del pavimento, de iluminación, de seguridad y de comunicación. Collboni ha asegurado que el Túnel de la Rovira ahora está 'plenamente homologado y de la máxima seguridad', enmarcando esta intervención dentro de la política municipal de rehabilitación de infraestructuras del Plan Endreça. El túnel, inaugurado en 1987, necesitaba una actualización después de muchos años de servicio.
La reapertura se ha realizado de forma progresiva. A las 18:00 horas se ha abierto el tramo entre la Ronda del Guinardó y la Rambla del Carmel, y posteriormente se ha habilitado la circulación del último tramo que conecta con la Ronda de Dalt. El Ayuntamiento prevé que la circulación esté completamente restablecida el martes por la mañana, momento en que las líneas de autobús V21 y H2 recuperarán sus recorridos habituales, conectando los barrios del Carmel, el Baix Guinardó y la Font d'en Fargues.
“"Hay infraestructuras de las que no se percibe la importancia hasta que no se interrumpen."
A pesar de la reapertura, el sentido mar del túnel experimentará cortes nocturnos durante los próximos dos o tres meses. Estas interrupciones, que tendrán lugar entre las 22:30 y las 5:30 horas de domingo a jueves, servirán para consolidar y probar las mejoras de iluminación y comunicación. Collboni ha subrayado la importancia del túnel para los miles de ciudadanos que lo utilizan diariamente, tanto en vehículo privado como en transporte público.




