La proximidad se consolida como la tendencia dominante para las vacaciones de Semana Santa en Cataluña. La inestabilidad en Oriente Medio y el incremento de los precios de los carburantes han llevado a muchos viajeros a optar por destinos más cercanos, favoreciendo las escapadas y el turismo interno. Los hoteleros anticipan una ocupación casi plena a partir del Viernes Santo, mientras que las casas rurales y los campings ya registran reservas entre el 80% y el 90%.
En localidades como Calella, en el Alt Maresme, los hoteles ya han reabierto sus puertas. El Hotel Neptuno, por ejemplo, inició la temporada el 20 de marzo y espera una ocupación del 75% que alcanzará el lleno durante la Semana Santa. Marina Corral, responsable de ventas del establecimiento, señala que han sufrido anulaciones de grupos de Europa central debido a problemas con las conexiones de vuelos y el temor a viajar por la guerra en Oriente Medio.
“"Ahora, estamos en una ocupación del 75%, pero de cara a la Semana Santa estaremos llenos."
La presidenta del Gremio de Empresarios de Hostelería del Maresme, Isabel Mallol, confirma que el 75% de los establecimientos de la marca Costa Maresme-Barcelona ya están operativos, con una previsión de ocupación del 85% y la posibilidad de rozar el lleno a partir del Viernes Santo. Se calcula que el 40% de la clientela será estatal, incluyendo grupos del Imserso, mientras que el turismo extranjero, especialmente alemán y de Europa del Este, también será significativo. Francia se mantiene como el principal mercado emisor en Cataluña y en el Maresme.
Los destinos de interior también muestran buenas perspectivas. En la Garrotxa y el Berguedà, los alojamientos rurales esperan ocupaciones del 85% y 83% respectivamente, mientras que en las Terres de l'Ebre será del 75% y en el Baix Empordà del 65%. El vicepresidente del Patronato de Turismo de Lleida, Juan Antonio Serrano, prevé que los alojamientos del Pirineo y las Terres de Lleida superen el 80% de ocupación entre el 2 y el 6 de abril, con un 90% para casas rurales y campings.
A partir del 1 de abril, la tasa turística en Barcelona se duplicará, alcanzando los 7 euros por noche en establecimientos de lujo y 3,40 euros en hoteles de cuatro estrellas. En el resto de Cataluña, el incremento será progresivo hasta el 31 de marzo de 2027, con una tarifa máxima de 4,5 euros por noche. Esta medida ha generado preocupación en el sector, especialmente por el recargo municipal opcional que podrán aplicar los ayuntamientos.
“"La tasa turística no deja de ser uno de los peajes que tiene que pagar el PSC para seguir caminando hacia los presupuestos."




