Durante los meses de verano de 2024, Barcelona registró 236 muertes atribuibles al calor. De estas, 185 fueron mujeres y 50 hombres. El análisis de la ASPB, que abarca desde 2016 hasta 2024, revela que las mujeres mayores de 75 años son las más afectadas. El hecho de vivir solas agrava el riesgo, ya que la dificultad para seguir consejos de autoprotección y la posible deshidratación son factores clave, según la doctora Esther Francia, médica geriátrica del Hospital Sant Pau.
Los años 2017, 2018 y 2020 fueron los peores, con 474, 417 y 535 muertes respectivamente, representando entre el 8% y el 10% del total de defunciones. Los días en que la temperatura supera los 34 ºC, el riesgo de mortalidad aumenta un 50% en comparación con las jornadas con temperaturas confortables (25 ºC).
En mujeres, la probabilidad de morir por encima de los 34 ºC se incrementa un 69%, mientras que en hombres es del 28%. En personas mayores, el riesgo crece un 52%, comparado con un 40% en jóvenes. En días de máxima temperatura (37 ºC), el riesgo de mortalidad de las mujeres alcanza el 29% y el de los hombres el 17%.
La doctora Francia explica que la pérdida del mecanismo de la sed en la vejez, sumada a la dificultad de movilidad o memoria para las personas que viven solas, complica la hidratación. Los medicamentos y el deterioro orgánico también agravan la deshidratación.
La menor masa muscular y la pérdida de hormonas femeninas durante la menopausia hacen que el cuerpo de las mujeres retenga menos agua y sea más susceptible a la deshidratación. Además, la mayor esperanza de vida de las mujeres implica que hay más mujeres viviendo solas.
La deshidratación puede causar fallo renal, daño cerebral irreversible por el aumento de sal en sangre, y sobrecarga cardíaca. En ancianos, estos efectos son más graves, detectándose a menudo en urgencias por caídas o desorientación.
Los tres días de julio de 2024 en que Barcelona superó los 34 ºC, murieron 55 personas, todas mayores de 75 años (35 mujeres y 20 hombres). El récord de temperatura registrado fue de 37,5 ºC, superado el 30 de junio con 37,9 ºC en el Observatorio Fabra. La doctora Francia pide precaución, especialmente a las personas mayores, recordando la importancia de beber agua y usar ventiladores o aire acondicionado, a pesar de las dificultades económicas.




