Las calles de Gràcia se han convertido un año más en uno de los grandes atractivos de las fiestas, con vecinos y asociaciones que han dedicado semanas a preparar detalles muy elaborados. El calor intenso no ha frenado a los visitantes, que han recorrido las vías para contemplar las decoraciones y hacerse fotografías.
El ambiente festivo ha sido notable, con una gran afluencia de público, incluyendo numerosos turistas extranjeros, atraídos por una de las celebraciones más populares del verano barcelonés. Las calles han estado prácticamente llenas durante buena parte de la jornada.
“"Reivindicamos el poder vecinal de Gràcia frente a la gentrificación y la emergencia climática."
Las previsiones meteorológicas apuntan a calor intenso durante los próximos días, con posibles tormentas a la vista, pero se espera que esto no afecte significativamente la continuidad de la celebración.




