Con un total de 415 apoyos, Elisenda Alamany ha obtenido la victoria en un proceso donde era la única aspirante. Sin embargo, la jornada ha estado marcada por los 155 votos en blanco (un 27,2%), reflejando el malestar de una parte de la militancia con la línea estratégica actual.
“"Esta posición condiciona el perfil político y estratégico de ERC en la capital y puede determinar el papel del partido en los próximos años."
El Colectivo Primer d'Octubre, crítico con la dirección, había pedido activamente el voto en blanco. Los opositores internos reprochan a Elisenda Alamany su defensa de pactos con el PSC, algo que consideran que pone en riesgo la identidad del proyecto independentista en Barcelona.




