Esta cifra representa el coste total de los proyectos incluidos en las nuevas cuentas, que se materializarán progresivamente. Collboni ha subrayado que el acuerdo garantiza la continuidad de financiación para iniciativas como la reforma de 4.000 viviendas en el barrio del Besòs i el Maresme, donde el Govern aportará 150 millones de los 415 previstos. Esta garantía se extiende a centros residenciales, de atención primaria y escuelas.
El alcalde ha señalado que, si bien no todas las obras comenzarán este año, la inversión comprometida asegura la continuidad de los proyectos, incluso en caso de prórroga presupuestaria. Las inversiones se desglosan en 70 millones para equipamientos sanitarios, 30 millones para nuevas residencias, 33 millones para centros educativos y 52 millones para reformas escolares. También se destinan 88 millones para bloques del Incasòl y 29,5 millones para 1.500 viviendas sociales, además de 85 millones para la conexión del tranvía.
Entre otras actuaciones plurianuales, se prevé la construcción y ampliación de ambulatorios en barrios como El Fort Pienc, la Barceloneta, el Gòtic, el Congrés-Indians y el Parc de la Llacuna. Asimismo, se podrá afrontar la ampliación del Hospital del Mar, la transformación del Hospital Clínic y el nuevo edificio de consultas del Vall d’Hebron, así como la construcción de geriátricos, un área donde hacía una década que no se invertía.
Collboni ha destacado que estos presupuestos rompen una tendencia de desinversión de la Generalitat en la ciudad durante los últimos 10 o 15 años, considerando que el acuerdo representa "volver a poner a los barceloneses como catalanes de pleno derecho". Ha criticado la falta de inversiones previas en vivienda, servicios sociales, salud o transporte público, y ha celebrado que ahora se financien obras acordadas en comisiones bilaterales.
El alcalde ha valorado positivamente el acuerdo entre el Govern de Salvador Illa, ERC y los Comuns, que formaliza la "normalidad institucional" e impulsa un proyecto "progresista" que "prioriza la inversión social". Según Collboni, esta es la "forma más eficiente para combatir políticamente a la ultraderecha", dando "respuesta concreta" a los problemas de los vecinos.




