En Barcelona, la Inspección de Trabajo ha detectado 400 casos de empleados que operaban de forma fraudulenta, lo que ha derivado en una sanción de 16 millones de euros. La dirección organizaba y controlaba estrictamente la actividad de estos comerciales, una práctica incompatible con el régimen de autónomos.
Por otro lado, en Valencia, el Tribunal Superior de Justicia ha ratificado otra multa de 6,4 millones por 569 comerciales en situación irregular. Durante el periodo investigado, Juan-Galo Macià lideraba la oficina valenciana, quien actualmente preside la división de Iberia y Sudamérica.
“"Es una invitación apasionada a apostarlo todo al rojo como filosofía de vida, a vivir el presente con la máxima intensidad."
A pesar del impacto reputacional para el accionista mayoritario Permira, Macià ha mantenido una alta actividad en redes sociales promocionando su libro Todo al rojo. La empresa afirma haber regularizado a su personal en 2024 y espera la decisión final del Tribunal Supremo.




