Tras la misa y la bendición de la torre de Jesús, el templo iluminó su punto más alto. La ceremonia dio paso a una espectacular figura del rostro de Gaudí, creada por drones sobre el cielo de la ciudad, como símbolo del reconocimiento al arquitecto que dedicó gran parte de su vida a la basílica.
Este evento marcó el final de la visita oficial del papa León XIV a España, que ha tenido Barcelona como escenario principal para diversas actividades.




