El estudio CHANCE, publicado en el Journal of Hepatology, ha analizado la evolución de cerca de 1.000 pacientes en 63 centros de trasplante hepático a nivel internacional. La investigación proporciona la primera evidencia prospectiva mundial sobre los resultados del trasplante en pacientes con las formas más graves del síndrome ACLF-2 y ACLF-3, que anteriormente se asociaban con una alta mortalidad a corto plazo.
Los resultados demuestran un beneficio sustancial en la supervivencia de los pacientes trasplantados. Mientras que el 73% de los pacientes con ACLF-2 y el 88% de los pacientes con ACLF-3 no trasplantados murieron en un año, la tasa de mortalidad a un año entre los trasplantados fue solo del 10,5% para ACLF-2 y del 20,7% para ACLF-3. Estos resultados ponen de manifiesto el impacto positivo del trasplante hepático en pacientes con cirrosis muy grave.
La investigación también identifica que el número y el tipo de fallos orgánicos influyen en el riesgo post-trasplante. La mortalidad aumenta progresivamente con el número de órganos afectados, siendo significativamente más alta en pacientes con cinco o seis fallos orgánicos (41,7%). El fallo cerebral, respiratorio y circulatorio se asocian con una mayor mortalidad.
La investigación, que incluyó pacientes de Asia, Europa, América Latina y América del Norte entre 2021 y 2023, subraya la importancia de una valoración individualizada de cada paciente y refuerza la necesidad de un acceso equitativo al trasplante para pacientes seleccionados con ACLF grave.
La participación del Vall d'Hebron, a través de la Dra. Isabel Campos-Varela, especialista en Hepatología, contribuye a generar evidencia prospectiva en una situación clínica compleja. El estudio CHANCE también ha establecido una infraestructura internacional para futuras investigaciones sobre la ACLF.




