El calor extremo ya no es una exclusividad de la península Ibérica ni del sur de Europa. El continente europeo está experimentando episodios de calor cada vez más habituales, con una intensidad y precocidad crecientes. Según datos del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, Europa se ha calentado a un ritmo de 0,56 ºC por década durante los últimos 30 años, siendo el continente que más rápido se calienta.
A finales de mayo de este año, se registraron numerosos récords de temperatura máxima y mínima en un mes de mayo en países como Francia o el Reino Unido, evidenciando la tendencia. El actual episodio de calor se intensificará a principios de la próxima semana, con previsiones que apuntan a valores de temperatura máxima que podrían batir récords históricos para un mes de junio en diversas capitales y regiones del oeste y sur de Europa.
En Cataluña, el calor también estará presente, aunque se prevé que Barcelona y el litoral permanezcan al margen de los registros más elevados. El episodio más intenso se espera entre el lunes 21 y el jueves 25 de junio. Posteriormente, la llegada de una masa atlántica más fresca podría iniciar un descenso gradual de las temperaturas, desplazando la burbuja cálida hacia el Mediterráneo oriental.
Francia, especialmente el centro y el oeste, podría ser la zona más afectada, con modelos que predicen temperaturas medias semanales más de 10 grados por encima de la media climática. La probabilidad de batir récords de calor en junio es muy alta, cercana al 100% en algunas regiones europeas. El Índice de Predicción Extrema (EFI) del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo indica valores superiores a 0,8 en áreas como Cataluña, los Pirineos, el Cantábrico y extensos territorios de Europa central, sugiriendo temperaturas muy inusuales o extremas.
En Barcelona, el domingo se notará un repunte térmico que continuará el lunes, siendo la jornada más calurosa. En las comarcas interiores y del norte, el martes podrían alcanzarse registros similares o superiores. Aunque el descenso significativo de la temperatura no se espera hasta finales de semana, es posible que Barcelona no cumpla los requisitos para declarar una ola de calor oficial.
Este calor extremo, sumado a los episodios anteriores, podría perjudicar los árboles caducifolios en el oeste de Europa, que sufren pérdidas hídricas significativas con temperaturas tan altas y baja humedad.




