El medallista olímpico, que obtuvo la plata en Barcelona 92 y el oro en Atlanta 96, ha señalado que el waterpolo catalán es un espejo para muchos países. Actualmente, ejerce como entrenador de la sección femenina del Club Natació Mataró.
“"En Catalunya somos referentes mundiales; cada fin de semana se disputan tantos partidos como en Brasil en todo un año."
Según sus declaraciones, la región de Barcelona y sus alrededores concentran una actividad de waterpolo inigualable. Cada fin de semana, se juegan alrededor de 90 partidos de todas las categorías, una cifra que equivale a la totalidad de encuentros que se disputan en Brasil durante un año entero.
El entrenador ha confesado que su vocación actual surgió de manera inesperada. Tras su retirada como jugador, se alejó del waterpolo, una experiencia que describió como traumática. Sin embargo, una oportunidad en la gestión deportiva lo devolvió a las piscinas, donde descubrió su verdadera pasión.
“"Me quiero morir siendo entrenador, porque aquí he encontrado mi auténtica vocación."
Esta dedicación se refleja en su visión de futuro, donde se ve continuando en la labor de entrenador. La presencia de clubes de natación en prácticamente todos los barrios de Barcelona es un factor clave que, según él, no se encuentra en ningún otro lugar del mundo.




