Expertos alertan sobre la crisis educativa en Cataluña en medio de nuevas huelgas
La tensión entre sindicatos y el Departamento de Educación crece por las condiciones laborales y el aumento de la complejidad en las aulas.
Por Pere Roca Soler
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Imagen genérica de libros de texto en un pupitre, simbolizando la educación.
El sector educativo catalán retoma las movilizaciones con nuevas huelgas, mientras expertos alertan sobre la creciente complejidad en las aulas y la insatisfacción de los docentes.
El sector de la educación en Cataluña ha iniciado una nueva serie de huelgas, con convocatorias previstas para mayo y junio, para presionar al Gobierno de la Generalitat. Las negociaciones entre los sindicatos mayoritarios y el Departamento de Educación se encuentran estancadas, y la tensión ha aumentado a raíz de la infiltración de dos agentes de los Mossos d'Esquadra en una asamblea de maestros.
Las reivindicaciones principales se centran en las mejoras salariales, pero la problemática es más profunda. Expertos en educación señalan que el sistema se encuentra en un punto de inflexión, marcado por el aumento de la complejidad en las aulas, que ha transformado el rol de los profesionales.
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"Si no se acaban las huelgas es porque la insatisfacción perdura, es decir, porque no se ha atacado el meollo del asunto."
Este catedrático de la Universitat Pompeu Fabra subraya la necesidad de
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"medidas valientes e innovadoras para salir de la mediocridad donde estamos instalados."
Las movilizaciones actuales difieren de las del pasado, que buscaban consolidar la profesión, oponerse a leyes como la LEC o luchar contra recortes. Ahora, el objetivo es mejorar las condiciones de trabajo diarias, según una profesora de historia de la educación en la Universitat de Barcelona.
La escuela inclusiva emerge como el principal desafío, con uno de cada tres alumnos en Cataluña con necesidades especiales el curso 2025-2026. Un exsecretario general de Políticas Educativas sugiere que la solución pasa por inyectar más recursos a los centros que más lo necesitan, ya que
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"Cualquier medida universal es una medida errónea."
A la inclusión se suman la carga de trabajo excesiva, las ratios elevadas y la burocracia, factores que generan insatisfacción entre los docentes. Esta desilusión no es exclusiva de Cataluña, sino que se observa en muchos países de la OCDE, donde el 27% de los docentes se plantea abandonar la profesión, según el informe TALIS de 2024.
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"El problema de mañana no serán las huelgas, sino encontrar docentes que quieran estar frente a la pizarra."
Además, la carrera profesional de los docentes es considerada demasiado plana, y los expertos piden incentivos para potenciar la evolución profesional, con un papel clave para los docentes veteranos en la formación de los recién llegados. La solución, según los expertos, pasa por aumentar la confianza y la autonomía de los profesores, que están bien formados y responden con evaluaciones continuas.
En este contexto, un exsecretario general de Políticas Educativas anima a los docentes a
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"no se desanimen y sigan trabajando en los proyectos en los centros que han demostrado ser exitosos, mientras la macropolítica se aclara."