Ayer, una deflagración causada por una bombona de butano en un bloque de pisos en la calle Venero, en el barrio del Poblenou de Barcelona, resultó en once personas heridas. Dos de ellas, una mujer y su hijo menor de edad, residentes de la vivienda donde se originó el incidente, fueron trasladadas al Hospital Vall d’Hebron con quemaduras de carácter grave, aunque se encuentran estables.
Según las declaraciones del jefe de la intervención de los Bomberos de Barcelona, la explosión se produjo mientras la madre estaba cocinando. Se confirmó que el edificio no disponía de suministro de gas natural. El incidente movilizó nueve ambulancias del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) y generó una treintena de llamadas de alerta al teléfono 112, la primera de las cuales se recibió a las 13.34 horas. Protección Civil de la Generalitat activó la fase de prealerta del plan Procicat.
El incendio posterior a la explosión fue rápidamente extinguido por los Bomberos, quienes descartaron daños estructurales en el edificio de dos plantas. No obstante, la vivienda afectada, la contigua y una tercera quedaron inhabitables. El resto de los residentes pudieron regresar a sus pisos, aunque sin servicio de agua ni electricidad, ya que la acometida eléctrica resultó dañada por las llamas. Los servicios municipales ofrecieron alojamiento temporal, de entre uno y tres días, a los afectados.
“"La explosión se produjo mientras la madre cocinaba y no había gas natural en el edificio."




