Un equipo de bomberos se ha desplazado al barrio de Gràcia este viernes por la mañana para realizar actuaciones de prevención y verificación en los espacios que albergarán los actos festivos. El objetivo es asegurar que los efectivos estén preparados para responder ante cualquier emergencia en un entorno modificado por las decoraciones.
Según Gerard Prades, jefe de unidad de los Bomberos de Barcelona, la revisión se centra en "la accesibilidad de las calles que quedan interrumpidas por los adornos y para identificar las rutas alternativas para acceder a cualquier punto del barrio". Se ha verificado el paso de vehículos de emergencia, incluidas las autoescalas, y el funcionamiento de los hidrantes.
Este dispositivo coincide con la incorporación de siete nuevas autobombas urbanas ligeras a la flota de Bomberos de Barcelona, vehículos diseñados para entornos urbanos con calles estrechas y alta densidad de población. Estas actuaciones permiten identificar posibles obstáculos y garantizar un acceso rápido de los recursos.
Se prestará especial atención a las actividades que incluyan fuego o pirotecnia, como los correfocs y la cercavila. Durante estos actos, habrá una presencia fija de un camión autobomba con cinco efectivos. Para otras emergencias, se activarán los parques más cercanos, como los de l’Eixample y la Vall d’Hebron.
Aunque el incidente del año pasado en la calle de Verdi se considera un caso aislado, los bomberos han revisado el historial. Desde principios de agosto, se están llevando a cabo actuaciones preventivas para asegurar la máxima eficacia en la intervención y evitar incendios de consideración.




