Fricción política en Gràcia por el límite a los alquileres comerciales

Junts y PP rechazan la regulación de precios en un pleno marcado por el consenso en educación.

Imagen genérica de una sala de plenos municipal vacía.
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Imagen genérica de una sala de plenos municipal vacía.

El primer pleno de 2026 del distrito de la Vila de Gràcia, en Barcelona, ha mostrado la división entre los partidos sobre cómo intervenir en el mercado del alquiler comercial local.

La propuesta de ERC para limitar los precios de los locales contó con el apoyo de BComú y PSC, pero fue rechazada por Junts y PP. Los populares, representados por Bayarri, defendieron que la solución para el comercio no pasa por regular precios sino por bajar impuestos, una postura compartida parcialmente por el grupo de Junts.
Un punto de acuerdo unánime fue la defensa del bachillerato escénico del instituto Vila de Gràcia. Pese al frente común de la oposición y las familias, el Consorcio de Educación mantiene por ahora su cierre alegando motivos de planificación urbana, según explicó el consejero Àlex Monllaó.
Finalmente, el distrito ha dado luz verde a la creación del Consejo Sectorial del Uso Social del Catalán. Este espacio de participación con asociaciones locales se pondrá en marcha una vez se constituya el organismo equivalente a nivel de toda la ciudad de Barcelona.