La portavoz del Govern, la consellera Sílvia Paneque, ha eludido las preguntas sobre la expulsión de seiscientos cantantes de la Sagrada Familia. Estos cantantes debían participar en un espectáculo posterior a la visita del papa León XIV, pero fueron apartados por agentes de la policía española y los Mossos d'Esquadra al detectarse esteladas en sus partituras. Paneque declaró que "el Govern valora la globalidad de los hechos" y calificó la visita papal y el acto en la Sagrada Familia como "un éxito rotundo".
La polémica se arrastra desde hace días. La Sagrada Familia justificó la decisión alegando que la interpretación de "Els segadors" no estaba prevista en el programa oficial. Fuentes de los Mossos d'Esquadra indicaron que la seguridad interior del templo era competencia de la policía española, aunque sus agentes también participaron en la expulsión y posterior encapsulamiento de los cantantes para evitar su regreso. Según estas fuentes, las acreditaciones prohibían explícitamente la presencia de "banderas, pancartas ni simbología política".
Ayer, los cantantes enviaron una carta pidiendo explicaciones y disculpas a la basílica, el arzobispado de Barcelona, la Generalitat de Catalunya y la delegación del gobierno español. Seis agrupaciones corales emitieron un comunicado tildando la expulsión de "acto de represión". La portavoz del Govern, Paneque, se ha negado a valorar estos comunicados, recordando que la mayoría de actos institucionales del Govern incluyen "Els segadors" e insistiendo en la "globalidad" de los acontecimientos.




