La comisión de gobierno del Ayuntamiento de Barcelona dio luz verde a la modificación del Plan Especial integral de Mejora Urbana para el solar de las Casetes d’Encarnació, 13-15-17, donde se encuentra el árbol catalogado. El nuevo planeamiento prevé que la plaza que se habilitará tenga 100 m² más de los previstos inicialmente, con unas dimensiones similares a la mitad de la plaza de la Vila de Gràcia. A cambio, el edificio de vivienda pública reducirá su altura, pasando de 15 a 13 pisos.
“"El hecho de construir una plaza más grande permitirá conservar en mejores condiciones la encina, considerada de interés local. El árbol se ha convertido en un símbolo del barrio, que se salvó por la movilización vecinal."
La propuesta arquitectónica municipal incluye un equipamiento en planta baja y las 13 viviendas, las cuales aumentarán un 26% el número de pisos públicos en la Vila de Gràcia. Esta será la primera promoción de vivienda pública que se realizará en el barrio en 14 años. El proyecto prevé demoler el interior de las casetas de la calle de l’Encarnació, pero preservando su fachada histórica.
Esta decisión pone fin a un largo conflicto iniciado en el año 2018, cuando, bajo el gobierno de Ada Colau y Eloi Badia, las casetas y la encina estuvieron a punto de ser derribadas por un promotor privado que quería construir 28 pisos. La movilización vecinal impidió el derribo. Finalmente, el Ayuntamiento tuvo que expropiar las casetas, indemnizando al propietario con 8,8 millones de euros, incluido el IVA.




