La escasa oferta de alquiler de larga duración en Barcelona ha desatado una competencia sin precedentes entre los inquilinos con presupuestos ajustados. Un estudio de 55m² en el Paseo de la Zona Franca ha recibido 1.980 solicitudes, mientras que un ático de 37m² en la Dreta de l'Eixample acumula 1.824 peticiones. Estos inmuebles forman parte de la veintena de pisos anunciados por menos de 1.000 euros en la plataforma Idealista.
La demanda supera ampliamente la oferta, con un contrato medio de alquiler que se sitúa en 1.161 euros. Esta situación ha llevado a una "guerra" entre los candidatos, con algunos anunciantes que incluso exigen cuestionarios previos para filtrar la gran cantidad de solicitudes. La mayoría de los barceloneses, un 58%, buscan viviendas por debajo de los 1.000 euros.
La regulación de precios en zonas tensionadas de Catalunya, aplicada desde hace dos años, ha beneficiado a los inquilinos que renuevan contratos, pero ha dificultado el acceso a la vivienda para las personas con menos recursos. Muchos de los pocos anuncios disponibles por debajo de los 1.000 euros son, en realidad, alquileres de temporada, eludiendo así la normativa de precios y ofreciendo contratos de máximo 11 meses.
Entre los pisos más solicitados, además de los ya mencionados, se encuentra una vivienda por 940 euros en el barrio de la Font de la Guatlla (Sants-Montjuïc) con 1.076 peticiones, y un piso de 48m² en Ríos Rosas, en el Putxet, que ha generado 1.100 solicitudes. La situación es tan extrema que algunas agencias han tenido que limitar la gestión de las peticiones a formularios en línea por la imposibilidad de atender todas las llamadas.




